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viernes, 6 de enero de 2017

TENDINITIS ROTULIANA. TRATAMIENTO Y RECUPERACIÓN

La Tendinitis Rotuliana, también conocida como Rodilla de Saltador, es una inflamación o lesión del tendón rotuliano, que une la rótula a la tibia. La rodilla de saltador es una lesión por sobrecarga (movimientos repetidos que causan irritación o daño en los tejidos en determinada zona del cuerpo).
Saltar, caer y cambiar de dirección de manera constante pueden provocar torceduras, desgarros y daño en el tendón rotuliano. Por lo tanto, los deportistas que regularmente practican deportes que implican saltar mucho todo el tiempo, como atletismo, baloncesto, voleibol, gimnasia, running y fútbol, pueden ejercer mucha presión en las rodillas.
La rodilla de saltador puede parecer una lesión menor que no es realmente grave. Por este motivo, muchos atletas siguen entrenando y compitiendo, y suelen ignorar la lesión o intentan tratarla por su cuenta. Sin embargo, es importante saber que la rodilla de saltador es una afección grave que puede empeorar con el tiempo y, a la larga, requerir cirugía. La atención y el tratamiento médicos tempranos pueden ayudar a prevenir el daño continuo en la rodilla.

Acerca de la rodilla de saltador
Cuando se extiende la rodilla, el cuádriceps tira del tendón del cuádriceps, que a su vez tira de la rótula. Luego, la rótula tira del tendón rotuliano y la tibia, y permite que la rodilla se enderece. Al flexionar la rodilla, en cambio, los músculos de la corva tiran de la tibia, y esto hace que la rodilla se flexione.
En la rodilla de saltador, el tendón rotuliano está dañado. Dado que este tendón es fundamental para enderezar la rodilla, el daño en él hace que la rótula pierda el soporte o el sostén. Esto causa dolor y debilidad en la rodilla, y dificulta el enderezamiento de la pierna.

Tratamiento
La rodilla de saltador se evalúa mediante un sistema de calificación que mide el grado de la lesión (las calificaciones van del 1 al 5; 1 significa dolor solo después de realizar una actividad intensa y 5 significa dolor constante todos los días e imposibilidad para realizar actividades deportivas).
Al examinar la rodilla, el terapeuta solicitará al paciente que corra, salte, se arrodille o se agache para determinar el nivel de dolor. Además, es posible que recomiende una radiografía o una imagen por resonancia magnética (IRM). 
Según el grado de la lesión, el tratamiento puede consistir solo en reposo y bolsas de hielo o incluso cirugía.
Para la rodilla de saltador leve a moderada, el tratamiento incluye:
- Interrupción de las actividades o adaptación a un régimen de entrenamiento que reduzca en gran medida los saltos o los impactos.
- Colocación de hielo en la rodilla para aliviar el dolor y la inflamación 
- Uso de una banda o sostén para rodilla (banda Chopat) para ayudar a dar sostén a la rodilla y la rótula. La banda se usa por encima del tendón rotuliano, justo debajo de la rótula. Una banda o sostén para rodilla puede ayudar a minimizar el dolor y a aliviar la presión en el tendón rotuliano.
Banda de Chopat

- Elevación de la rodilla cuando el paciente sienta dolor (por ejemplo, colocando una almohada debajo de la pierna).
- Medicamentos antiinflamatorios, como ibuprofeno, para minimizar el dolor y la hinchazón.
- Masoterapia (masajes).
- Ejercicios de mínimo impacto para ayudar a fortalecer la rodilla.
- Programas de rehabilitación que incluyan fortalecimiento muscular, centrados en los grupos musculares que soportan el peso, como el cuádriceps y los músculos de la pantorrilla.




-  Vendaje Taping.

- En raras ocasiones, por ejemplo, cuando hay dolor persistente o el tendón rotuliano está gravemente dañado, la rodilla de saltador requiere cirugía. La cirugía incluye la extracción de la parte dañada del tendón rotuliano, la extracción del tejido inflamatorio de la zona inferior (o polo inferior) de la rótula o la realización de pequeños cortes en los costados del tendón rotuliano para aliviar la presión de la zona media.
- Después de la cirugía, se debe seguir un programa de rehabilitación que incluye ejercicios de fortalecimiento y masajes por un período de varios meses a un año.

Recuperación
La recuperación de la rodilla de saltador puede llevar de unas semanas a varios meses. Lo ideal es no hacer deportes o actividades que puedan agravar la rodilla y empeorar las afecciones.
Sin embargo, la recuperación no implica que el paciente no pueda realizar ningún deporte ni ninguna actividad. Según el grado de la lesión, se pueden practicar deportes o actividades de bajo impacto (por ejemplo, nadar en lugar de correr). Su médico le informará qué deportes y actividades no están permitidos durante el proceso de curación.

Prevención de la rodilla de saltador
El factor más importante para la prevención de la rodilla de saltador es el estiramiento de los músculos. Un buen régimen de calentamiento que incluya el estiramiento del cuádriceps, los músculos de la corva y los de la pantorrilla puede ayudar a prevenir la rodilla de saltador. Siempre es conveniente estirar los músculos también después de los ejercicios.

martes, 13 de diciembre de 2016

Tendinitis de La Pata de Ganso

Los músculos Recto Interno, Sartorio y Semitendinoso, flexores y rotadores internos de la rodilla, se insertan en la parte interna de la rodilla a 5 cm distal de la zona medial, donde forma una pequeña membrana parecida a la membrana que los gansos tienen en sus extremidades, de ahí su nombre.
Localización Pata de Ganso
 


















La inflamación de estos tendones es la conocida como la Tendinitis de Pata de Ganso (Tendinitis de la pes anserinus).
Se cree que esta tendinitis es más frecuente en mujeres, debido a que tienen la pelvis más ancha y de ahí su mayor angulación de la rodilla, que conlleva una mayor presión en el area de la pata de ganso.

¿En qué deportes se produce más frecuentemente?

Principalmente se da en corredores de larga distancia

Síntomas

Sensación de dolor de la rodilla, preferentemente en la parte interna, si bien puede extenderse al resto de la rodilla si no se trata. En casos avanzados o crónicos puede afectar a la pierna y al tobillo, produciéndose una asociación de la tendinitis de pata de ganso con un esguince de tobillo.
Dicho dolor se intensifica a la palpación, al subir o bajar escaleras y  al levantarnos de la silla, predominando por las mañanas y a última hora del día.


Prevención de la tendinitis de la pata de ganso


Si tienes propensión a esta incómoda lesión, no estaría de más que analizaras tu pisada y tu técnica de carrera (o de caminar en general). Un fisioterapeuta y un podólogo te pueden ayudar, también existen centros especializados en el estudio de la pisada. Unas plantillas correctoras de la pisada, si es necesario, y unas zapatillas adecuadas según la misma, ayudarían a la prevención de la tendinitis de la pata de ganso.
El fisioterapeuta puede ayudarte a realizar una corrección postural, ya que muchas veces el problema es global. La práctica de disciplinas de reeducación postural como el método Pilates (recomendamos que sea impartido por fisioterapeutas), ayuda a la recuperación de una correcta posición de la columna vertebral y de todo el cuerpo.
Estiramiento. Si corres, es fundamental que estires esos tres músculos del “tenedor” que hemos hablado. Lo ideal es que no lo hagas de pie a la pata coja, como es lo habitual, ya que esta forma de estirar la musculatura de la pierna propicia los desequilibrios pélvicos. Mejor estirar la pierna en el suelo, llevando el tronco hacia adelante con la pierna estirada y el pie hacia fuera para favorecer el estiramiento de toda la cara interna de la rodilla. Pincha aquí para ver una rutina de estiramientos de esta zona.


Crioterapia
Tratamiento

El tratamiento inicial debe ser reposo y crioterapia dosificada en periodos de 10-15 minutos.
Durante el tiempo de reposo se aconseja realizar ejercicios isométricos a fin de evitar la atrofia de la musculatura del cuádriceps haciendo hincapié en el vasto interno.
Un vendaje Funcional o un Vendaje Neuromuscular tipo Tapping nos sería de gran ayuda para disminuir el dolor en la zona.

Vendaje Funcional
Tapping




















En los casos más graves y en cuando falle en tratamiento conservador está indicada la cirugía

Tendinitis Aquílea. Definición y Tratamiento.

La tendinitis de Aquiles es la tendinitis del tendón de Aquiles, por lo general causada por el uso excesivo de la extremidad afectada y es más común entre los atletas que entrenan en condiciones menos que ideales.
Desarrollo de la tendinitis de Aquiles depende del tipo, la frecuencia y la severidad de ejercicio o el uso.
Los síntomas pueden variar desde un dolor o dolor e hinchazón en la zona de los tobillos, o una sensación de ardor que rodea toda la articulación. Con esta condición, el dolor suele empeorar durante y después de la actividad, y el tendón y el área de la articulación puede llegar a ser más rígido el día siguiente.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA TENDINITIS AQUÍLEA?

CRIOTERAPIA

Tratamiento de hielo puede ser útil para el control del dolor y puede ayudar a reducir la inflamación en las primeras etapas. Una bolsa de hielo se debe aplicar durante 10-30 minutos. Menos de 10 minutos tiene poco efecto. Más de 30 minutos pueden dañar la piel. Haga una bolsa de hielo envolviendo cubitos de hielo en una bolsa de plástico o una toalla. (No ponga el hielo directamente junto a la piel, ya que puede causar quemaduras de hielo.) Una bolsa de guisantes congelados es una alternativa. Presionar suavemente la bolsa de hielo en la zona lesionada. El frío del hielo se cree que reduce el flujo de sangre al tendón dañado. Esto puede limitar el dolor y la inflamación.

EJERCICIOS DEL TALÓN DE AQUILES

Algunos ejercicios especiales para ayudar a estirar y fortalecer el tendón de Aquiles serán de utilidad. Se debe tratar de hacer estos ejercicios todos los días, dado que ayudarán a controlar el dolor y la rigidez. 
ESTIRAMIENTOS Y MASAJE
Estiramiento de Soleo
Estiramiento de Gemelo




Masaje con Foam Roller





















SUPLEMENTACIÓN

HARPAGOFITO
Planta antiinflamatoria por excelencia, su efecto es suave y tardío, por tanto para tendinitis agudas no será la mejor herramienta.  En las inflamaciones de larga evolución tardaremos algunas semanas en notar el efecto, pero el tratamiento debe ser constante para que tenga éxito.

COLA DE CABALLO
Esta planta es interesante en las tendinitis aquileas secundarias a la inestabilidad del tobillo. Gracias a su contenido en silicio nos ayudará a corregir dicha inestabilidad. Este mineral se deposita en los ligamentos reforzándolos, por tanto es ideal para tratar las tendinitis Aquiles secundarias a las inestabilidades de tobillo

VITAMINA C
Esta vitamina tiene un gran efecto antioxidante sobre ligamentos y tendones, además estimula la producción de colágeno que es el material del cual están hechos los tendones, por tanto ayuda a su recuperación.